«LA CUENTA DEL CANGREJO/LE CONTE DU CRABBE »
CARLOS RUNCIE TANAKA
La cuenta del cangrejo es una obra (instalación / video) que surge de la necesidad de integrar dos historias que siendo conexas: la de los inmigrantes que llegaron a través del mar y adoptaron un nuevo país y el desplazamiento de los cangrejos, seres que se mueven entre el agua y la tierra y que finalmente quedan sobre la arena, al no poder regresar.
Carlos Runcie Tanaka – Lima, Abril 1999


La cuenta del cangrejo

SOBRE LA CUENTA DEL CANGREJO:
El abuelo del artista peruano Carlos Runcie Tanaka cruzó el Océano Pacífico para llegar al Perú a iniciar una nueva vida. Él era un inmigrante nacido en Japón. Treinta años después, luego de criar una familia, se ahogó en el mar de Lima (capital de Perú). El mar lo llevó a Perú y selló su destino. El cangrejo es un animal marino que vive en la playa. Para el artista el cangrejo es un símbolo de los inmigrantes.
[english]
The grandfather of Peruvian artist Carlos Runcie Tanaka crossed the Pacific Ocean to get to Perú to start a new life. He was a Japanese-born immigrant. Thirty years latter, after raising a family, he was drowned in the sea of Lima (the capital of Perú). The sea brought him to Perú and sealed his destiny. The crab is a sea creature that lives on the beach. For the artist the crab is a symbol of the immigrant.
[french]
Le grand-père de l’artiste péruvien Carlos Runcie-Tanaka a traversé par bateau l’Océan Pacifique pour arriver au Pérou et commencer une nouvelle vie. Il était un immigrant japonais de première génération. Trente ans plus tard, après avoir fondé une famille, il s’est noyé dans la mer de Lima (capitale du Pérou). La mer l’a emmené au Pérou et a scellé son destin. Le crabe est une créature de la mer qui habite sur la plage. Pour l’artiste le crabe est un symbole de l’immigrant.

SINOPSIS – LA CUENTA DEL CANGREJO:
La cuenta del cangrejo es una instalación que fue exhibida en el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago de Chile, en Junio de 1997. Este proyecto surge de la necesidad de integrar dos historias que siento conexas: la de los inmigrantes que llegaron a través del mar y adoptaron un nuevo país y el desplazamiento de los cangrejos, seres que se mueven entre el agua y la tierra y que finalmente luego de ser varados por el mar y, al no poder regresar, quedan atrapados sobre la arena. La instalación original consta de objetos de cerámica y cangrejos disecados y una urna de metal y vidrio con esferas de vidrio.
El video se realiza unos años después, recogiendo imágenes tomadas en la playa Cerro Azul en 1994. El movimiento del mar y las olas, los cangrejos varados por millares en la orilla y la mano que recoge cada Cangrejo, uno a uno, con la intención de preservarlos, resguardan la memoria de una acción que fija ciclos de vida y muerte, de migraciones y desplazamientos. En La cuenta del cangrejo, no sabemos quién cuenta a quién: si el hombre a los cangrejos ó viceversa, ó si ambos, hombres y cangrejos llevan una cuenta de horas, días y años que los une en una sola memoria, un sólo corazón.
Este trabajo se basa en el recuerdo de la migración y los desplazamientos. Una poética en el espacio, un ritual de ofrenda y memoria.

FICHA TÉCNICA – LA CUENTA DEL CANGREJO:
Author / Autor: Carlos Runcie Tanaka Title / Título: La Cuenta del Cangrejo / The Crab’s Count
Year / Año: 1994
Dimensions / Medidas: Dimensiones variables
Technique / Técnica: Video / Videoinstallation / Videoinstalación
Video, 2006, 4 min 33s
Edición: CRT / Mark Smith.
Filmación: CRT, Ramiro Valenzuela, Equipo Audiovisuales – Museo de la Nación
Formato original: SUPER VHS / Transferencia a Digital (Mark Smith).
Duración: 4 min 33s
Presentaciones – La cuenta del cangrejo:

1.- Museo de Arte de San Marcos – La cuenta del cangrejo, 2006:
Curaduría: Gustavo Buntinx
Tras la reiteración obsesiva de la imagen del cangrejo en la obra de Runcie Tanaka asoma una identificación totémica. Por momentos incluso un autorretrato, conceptualmente formalizado desde las entrecruzadas tradiciones orientales y andinas. Ese crustáceo anfibio y de caminar oblicuo bien podría servir como metáfora de la ambivalente sensibilidad del artífice, de sus proyecciones y supervivencias.
De sus pertenencias múltiples. Y precarias: la identidad que el mar trajo y abandonó a su suerte. Como el abuelo materno que inmigra desde Oriente para morir ahogado en las aguas de Ancón apenas cumplidos los treinta y seis años. La misma edad y casi la misma playa –Pasamayo– en que Runcie Tanaka es revolcado por las olas hasta despertar en la orilla entre centenares de cangrejos. Semanas después –en junio de 1994– realiza para el Museo de la Nación una exposición inmensa y marcante bajo el preciso título de Desplazamientos. Dedicada a la memoria de sus dos abuelos –el japonés, el británico– aquella deriva de imágenes y objetos dramáticamente dispuestos opera una nueva culminación artística para el artesano que deviene instalador.

Y recolector. Como en el video donde durante ese mismo año registra –entre oleajes y arenas– el pausado acopio que sus manos hacen de los cangrejos disecados por el sol. Existencias simbólicamente reparadas y devueltas en la forma de ceramios liberados al mar y a sus mareas. O directamente integradas al paisaje: reintegrados a su materialidad primera, mediante las ambientaciones y fotografías que nos muestran al barro de sus piezas semienterrado entre las dunas. “Pagos” u ofrendas cuya contraparte es la incorporación de aquellos cangrejos al trabajo artístico, tras ser nuevamente quemados, esta vez en el horno del ceramista.
La fosilización de un cuerpo vivo. Su perpetuación térrea. Y celestial. Como cuando el artífice incorpora el retrato del abuelo Tanaka a los crustáceos de papel cerúleo delicadamente elaborados mediante la técnica japonesa del origami. O cuando coloca sobre el pecho del ancestro muerto –exhumado y vuelto a enterrar en 1997– un cangrejo pintado en un plato de arcilla. Cocida. Cosida

2.- Post/Facio – Melancolías de la Violencia. LUM Lugar de la Memoria – La cuenta del cangrejo, 2013:
Curaduría: Gustavo Buntinx
Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión (LUM) presenta su segunda muestra temporal “Postfacio. Melancolías de la violencia. Video peruano postguerra/trasdictadura (S. XXI)” que expone una serie de videos de artistas peruanos que reflexionan en torno al tema de la corrupción y los años de la violencia en el Perú.
Los videos seleccionados pertenecen al intervalo temporal que va del año 2000 al 2015. El punto de inicio de esta temporalidad se marca con la aparición del vladivideo Kouri/Montesinos, grabado el 5 de mayo del año 2000 y emitido públicamente el 14 de setiembre del mismo año; evidenciando el sistema de corrupción instalado por el ex asesor presidencial. Este video también forma parte del material expuesto en la muestra, dotándola de un marco coyuntural.

La palabra Postfacio proviene del latín post y del verbo fari (hablar). Como opuesto complementario de prefacio, el término alude a lo que se dice después de lo dicho. O después de los hechos. En ese sentido, la selección de videos expuesta, se presenta como la exploración audiovisual de los últimos años en el Perú, tras dos décadas atravesadas por la violencia y la corrupción.
La muestra, que está bajo la curaduría de Gustavo Buntinx, expondrá los trabajos de: Miguel Aguirre, Luz María Bedoya, Angie Bonino, Patricia Bueno, Susana Torres Márquez (en colaboración con Patricia Bueno), Íntegro (Óscar Naters / Ana Zavala), Diego Lama, Chiara Macchiavello, Alfredo Márquez, José Luis Martinat, Silvana Pestana, Santiago Quintanila, Carlos Runcie Tanaka, Giancarlo Scaglia, Moico Yaker y Maya Watanabe.

3.- Feria Internacional de Arte de Lima – La cuenta del cangrejo, 2013:
Curaduría: Jorge Villacorta / Carlo Trivelli
Todas las obras en esta exposición han sido seleccionadas por evidenciar modos actuales de imaginar el país, a partir de la tensión entre naturaleza y cultura, sin traducirla a lo explícitamente político y económico. Dejando atrás consideraciones de lo nacional, en términos de las consabidas regiones naturales, íconos oficiales y costumbres típicas, muestra un arte peruano contemporáneo rico en prácticas estéticas y visiones artísticas. Las sensibilidades eminentemente urbanas de los artistas elegidos son territorio de desplazamientos culturales, en los que se alejan de modos habituales de representación y se desfasan del imaginario peruano.
- Los curadores

4 .- Festival de Video. Burkina Faso – La cuenta del cangrejo, 2013:
Curaduría: José-Carlos Mariátegui / Jorge Villacorta
El abuelo del artista peruano Carlos Runcie Tanaka cruzó el Océano Pacífico para llegar al Perú a iniciar una nueva vida. Él era un inmigrante nacido en Japón. Treinta años después, luego de criar una familia, se ahogó en el mar de Lima (capital de Perú). El mar lo llevó a Perú y selló su destino. El cangrejo es un animal marino que vive en la playa. Para el artista el cangrejo es un símbolo de los inmigrantes.

5 .- ¿Y qué diría el Mar? Club House – La cuenta del cangrejo, 2014:
Curaduría: Florencia Portocarrero
¿Y qué diría el Mar?
El mar es el origen de la vida, todo sale de él y, tarde o temprano, vuelve hacia él. (…) ¿Y qué diría el Mar? Invita al espectador a un viaje de redescubrimiento de la propia historia, pero iluminada por una nueva luz. Una oportunidad para interrogar el presente, redibujar el pasado e imaginar futuros posibles. (…)
Los cangrejos, motivo recurrente en la obra de Carlos Runcie Tanaka, esta vez dan forma a Marea alta/La cuenta del cangrejo (2014), una video-instalación que recrea una monumental espuma marina. Un comentario acerca del continuo vaivén del mar, un sistema cíclico donde la vida y la muerte están en constante interacción. (…)

6 .- Un Día Un Cangrejo (salió a pasear) – La cuenta del cangrejo, 2023:
Project by Carlos Runcie Tanaka for Markham Giving Gala
Arena, mar y texturas de la costa tanto como el ciclo vital del cangrejo toman forma en las esculturas y la instalación de sitio específico creada por Carlos Runcie Tanaka. Los ritmos, costumbres y movimientos de este crustáceo marino, se expresan en las piezas de esta exposición. El Ocypode gaudichaudii se alimenta formando miles de bolitas de arena que deja a su paso mientras avanza lenta y continuamente. Hay una fascinación por la meticulosa repetición mientras el cangrejo recoge arena húmeda, la transporta traspaleándola con sus pinzas. El término pacer designa la manera de obtener el alimento consumiendo la superficie de su hábitat. En esta instalación, que marca un retorno a su colegio, el artista invita a los estudiantes a acompañarlo con dibujos que interpretan lo que cada uno imagina sobre la costa. La muestra refleja el interés del artista por la ciencia, la biología, la arqueología y la geología. Hace un homenaje a los ritmos y texturas del litoral, nos invita a viajar por un espacio intervenido y sumergirnos en el diminuto ritual diario del cangrejo.