Partiendo de una formación marcada por la influencia del cine y los medios audiovisuales, la obra de Martín Sastre deconstruye los diversos modelos, tópicos e íconos de la sociedad de consumo a través de la posición de Latinoamérica en el estado de la globalización. Apropiándose de las estrategias creativas y publicitarias que esta ha generado, y desde una mirada sarcástica y rebosante de sentido del humor, Sastre adopta un posicionamiento marcadamente crítico hacia los medios de comunicación de masas, punto de partida y catalizador de sus videos. El conjunto de esta obra es un universo fruto de la fantasía del artista, que aparece interpretando a extravagantes personajes que se resisten a habitar un mundo plagado de contradicciones. Estos personajes encuentran su lugar en los diversos mecanismos inventados para evadir una realidad a la que resulta difícil acostumbrarse, como el cine de Hollywood, los videojuegos o las estrellas del pop. Sastre ironiza sobre la construcción de sueños compartidos en una sociedad drásticamente dividida.